En una abierta violación a la libertad de prensa, un grupo de piqueteros -identificados con carteles de la Federación Gráfica Bonaerense- impidió una vez más la salida y distribución de las ediciones dominicales de los diarios "Clarín" y "La Nación", al realizar un bloqueo a las plantas impresoras de ambos medios. Todo esto se realizó frente a fuerzas policiales que sólo miraron el desarrollo de los hechos sin actuar en ningún momento, y ante la inacción del Gobierno nacional que no ordenó que se cumpla una medida judicial en favor de los diarios y tampoco emitió comunicado alguno para condenar el hecho. Con gran esfuerzo ambos medios lograron, después de muchas horas de obstrucción gremial, llegar con sus ejemplares a los lectores, pero el daño económico y moral ya se había consumado.
Un bloqueo similar ocurrió a mediados de enero pasado. Entonces, el juez Gastón Polo Olivera prohibió que cualquier persona bloqueara los accesos a las plantas impresoras. Además, ordenó que la resolución se notifique en forma personal a la ministra de Seguridad, Nilda Garré, para que tome las medidas tendientes a hacer cumplir el fallo. Hasta el momento, ningún organismo del Gobierno hizo nada para asegurar la libre circulación de los medios de prensa. Es la quinta medida, desde noviembre de 2010, que impide la circulación de diarios, revistas y otras publicaciones pertenecientes a los dos matutinos porteños.
La acción piquetera despertó fuertes reclamos de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa). La entidad periodística continental, a través de su director, Ricardo Trotti, indicó que el bloqueo a las plantas de ambos diarios es una flagrante violación a la libertad de prensa y un problema periódico y sistemático en la Argentina de estos últimos años. Además apuntó contra el Gobierno nacional, al señalar que "hay una inacción total de parte de la fuerza pública, lo que es mucho más preocupante". A su vez Adepa señaló: "el domingo 27 de marzo de 2011 quedará inscripto en la historia de la democracia argentina como uno de sus días más oscuros en materia de libertad de expresión", y recordó que en los últimos 100 días hubo una escalada de agresiones contra el periodismo independiente "que tuvo como respuesta oficial el silencio y la inacción". Y advirtió: "lo que se está vulnerando en nuestro país es la libertad sobre la que se apoyan el resto de las libertades. Ellas suelen apreciarse debidamente cuando se pierden. Hoy se asfixió a la madre de todas ellas. Mañana puede ocurrir lo mismo con todas las demás".
La grave acción cercena el derecho constitucional de los argentinos a estar informados. Todo lo que acontece en la sociedad es canalizado a través de la prensa, que no cumplirá su tarea si es obstaculizada por atentados de este tipo. Así, el principal perjudicado será el ciudadano, que reprocha las actitudes con tintes mafiosos y las maniobras destinadas a desinformarlo.
Los diarios internacionales se hicieron eco de la noticia y remarcaron que estos ataques a la prensa son los más virulentos desde el retorno de la democracia, en 1983. Los piqueteros contaron con el apoyo del sindicato camionero, que lidera Hugo Moyano. El secretario general de la CGT cargó días atrás contra los medios, a los que culpó por la difusión de un exhorto de la Justicia suiza para que declare en el caso de una cuenta bancaria de una empresa argentina.
Ante este grave hecho, es imperioso que el Poder Ejecutivo -que hasta ahora minimizó lo ocurrido- tome cartas en el asunto. No basta que el Ministerio de Trabajo haya convocado para hoy a las partes del conflicto laboral (lo cual debió hacer días atrás), sino que además debe cumplir con el rol que le asigna la Constitución nacional y hacer que se respete la libertad de expresión y la de trabajo.